De repente el acelerado calendario nos dice nuevamente que
llega la Navidad. Dejamos todo lo que quede pendiente atrás
y nos preocupamos por reunir a la familia y por elegir el
menú para la cena navideña, que generalmente
es el mismo de todos los años. Pero deseamos creer
que el próximo será diferente, que el mundo
se pondrá de nuestro lado y que las sonrisas recogidas
de obstáculos pasados se abrirán como una
promesa diferente, a la de una nueva Navidad, a la de un
nacimiento, o quién sabe a la de un renacimiento.
No se olviden que a veces necesitamos morir para renacer...y
quién sabe este año, no aprovechamos esta
oportunidad para deshacernos de aquellos sentimientos que
más nos disgustaban ... para renacer como una persona
mejor.
Al definir los platos para la cena navideña, la estrella
entra nuevamente en escena ... la tan esperada e imprescindible“pavita”.
¿Dónde habrá surgido esta tradición?
Por increíble que parezca, si tuvieramos que elegir
una música para celebrar su llegada a la mesa, tendríamos
que contratar a unos mariachis... sí, el tema del
pavo es una tradición mejicana, era el alimento predilecto
de las clases dominantes del imperio Azteca.
El conquistador español Hernán Cortés
fue el europeo que lo vio por primera vez y lo bautizó
como la “gallina de la India”. Dicho sea de
paso, al principio no tuvo mucha aceptación, debido
a la excelente calidad de otras carnes blancas como la gallina
y el pollo. Pero la trayectoria gastronómica del
pavo en Europa se originó en Inglaterra. Es probable
que haya sido llevado por mercaderes que operaban desde
Sevilla pasando por territorio Turco -Turkish territory
-hacia las Islas Británicas. Esto explicaría
el origen del nombre de esta ave en inglés: Turkey.
Los ingleses fueron los primeros que lo incorporaron a la
tradición de la mesa navideña. Luego, el pavo
se difundió por todo el mundo y hoy está presente
en casi todas las mesas en las fiestas de fin de año.
En Italia el pavo se come relleno con castañas en
el almuerzo del 25, porque para ellos es costumbre servir
“cappelletti in brodo” en la cena anterior a
la Misa de Gallo. En Brasil el pavo es la estrella de la
mesa. Suele servirse acompañado de jamón,
siempre adornados por los típicos “fios de
ovo” portugueses.
Y así como tratamos de condimentar la vida, nos esmeramos
para que en esa noche tan especial la pavita sea el plato
más suntuoso, la carne más tierna y más
sabrosa, haciendo de este menú una tradición
que brindamos como agradecimiento a nuestros ancestros,
por habernos dado la oportunidad de que estemos todos juntos
en la mesa, festejando esta fecha que celebra, entre otras
cosas, el amparo que la familia nos proporciona.
Feliz Navidad!
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