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ICANEWS
Junio 2005, Año 2 # 8 |
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Quesos y
Vinos
en perfecta armonía |
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Andrea Fabiana Rosas
Escuela de Gastronomía
Universidade Anhembi Morumbi - San Pablo. |
Nos pasamos la vida entera buscando el punto justo de equilibrio.
Tratamos de vivir intensamente “lo similar” para
ver si podemos lograr el matrimonio perfecto, cuando de repente
nos detenemos a observar “al opuesto” y de esta
manera intentamos descubrir la excelencia.
Pasamos del blanco al negro, intentando valorizar los matices
del gris y finalmente nos damos cuenta que los colores estáticos
no existen. Todo depende de la armonía, todo depende
de nuestra capacidad de discernimiento, de nuestro sentido
común, de poder elegir de manera imparcial ¡aquello
que nos da placer!
Es así como se dan las cosas a la hora de elegir un
buen vino y un suculento queso. Por mucho tiempo se pensó
que seria muy fácil encontrar el punto de equilibrio
a través de la similitud o de la discrepancia del paladar.
El queso suele tener un sabor muy intenso, en general tiene
bastante grasa, puede tener acidez elevada ,casi siempre es
muy salado y a veces tiene una textura viscosa que reviste
el interior de la boca. Algunos quesos combinan todas estas
características desafiantes para el vino.
Algunos consejos para lograr la armonía perfecta:
* Al contrario de lo que muestra la convención, los
tintos secos tienden a sufrir con los quesos blancos y secos
y los vinos dulces tienen, como regla, más éxito
que los vinos blancos.
* Como el queso suele entrar en conflicto con el tanino (componente
del vino que confiere una sensación de“rugosidad”
o astringencia, que proviene de la cáscara y de las
semillas de la uva), los tintos razonablemente maduros tienen,
en general más éxito que los vinos jóvenes.
Si un queso es muy ácido el tanino potenciará
esta sensación.
* Los quesos blandos, cremosos y con alto tenor de grasa generalmente
piden vinos con acidez ( la acidez atenúa la grasa).
Los vinos blancos, en este caso, son la elección más
conveniente. Cuanto más ácido es el queso, más
ácido debe ser el vino. Por ejemplo, el queso de cabra
con un Sauvignon Blanc se combinan armónicamente.
* El poder de la combinación de los vinos dulces fortificados
con los quesos azules y quesos duros tienen merecida fama,
como por ejemplo el vino Oporto con queso roquefort constituyen
la magia del encuentro de lo dulce y lo salado .
* Cuidado con los vinos de alta graduación alcohólica
y con los quesos muy salados. Esta combinación provoca
un sabor amargo muy poco agradable.
* Los quesos y vinos de una misma región tienen una
historia de éxito asegurado.
Los quesos y los vinos tienen sus acompañantes de preferencia
. De igual manera, nosotros también hacemos nuestras
elecciones. Por momentos necesitamos estar con personas que
se nos parecen para valorizar y entender nuestras raíces.
En otras circunstancias necesitamos “al opuesto”
para que nos demuestre cuan radicales pueden ser nuestras
actitudes. Por eso, queridos lectores, debemos siempre apelar
a la armonía y al buen sentido común en la elección
de los quesos , de los vinos ... y de los buenos amigos.
Salud!
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Matrimonios
Perfectos
Brie: Sauvignon Blanc o tintos frutados como
el Beaujolais-villages.
De Cabra: Sancerre, Sauvignon Blanc, Riesling.
Camemebert: Blancos secos o tintos medios.
Roquefort u otros quesos azules fuertes:
Blancos de sobremesa u oporto LBV o Vintage.
Gruyere: Vinos blancos, frutados o tintos
suaves como el Beaujolais y el Pinot Noir.
Holanda, Cheddar, Chesshire: Tintos de Médoc,
de la Cote de Beaune, Cabernet Sauvignon, Oporto Tawny.
Manchego curado: Tintos envejecidos de la
Rioja o del Rhône.
Munster: Gewürztraminer.
Parmesano: Barolo,Barbaresco, Oporto Tawny,
Zinfandel.
Fondue de Queso: Chardonnay, Chablis.
Tabla de quesos: Elija por lo menos tres
tipos de vinos: Un blanco, un tinto joven y un tinto con cuerpo
y medianamente maduro. Por ejemplo: Un Chardonnay, un Beaujolis
Village y un Cabernet Sauvignon. |
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