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ORATORIA:
“EL ARTE DE HABLAR BIEN EN PUBLICO” |
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por Prof. Susana Mercorillo y Viviana Mercorillo
Instituto Musical y Cultural - Olavarría 2524 |
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Todos los días, los seres humanos interactuamos con
las personas que nos rodean de diferente manera y con diferentes
propósitos. Sin embargo, la capacidad humana del
lenguaje es tan universal y, parece tan natural ponerla
en juego, que la mayoría de la gente no se preocupa
por reflexionar acerca de estas cuestiones. Lo cierto es
que todos podemos profundizar en su conocimiento para convivir
mejor.
El lenguaje hablado es uno de los elementos fundamentales
y constitutivos de la sociedad humana. Por ello, la Lengua
es considerada como producto de una actividad, una realización,
un uso concreto, entre hablantes concretos y en situaciones
comunicativas concretas. “Una palabra es territorio
compartido”. (Valentín Voloshinov, en El signo
ideológico y la filosofía del lenguaje). Es
una exigencia constante de nuestra vida cotidiana, y en
ese sentido, todos “hablamos en público”.
Hablar “bien” ha constituido una meta deseada
para el hombre de todos los tiempos, por lo que siempre
se ha distinguido a los pocos que consiguieron o consiguen
hacerlo con naturalidad y eficacia. El orador nace, se ha
dicho; pero se puede avanzar en el aprendizaje. Se trata
de un arte, el arte de transmitir un mensaje con eficacia.
Comunicar con claridad nos ayuda a realizar presentaciones
con seguridad, negociar con éxito, enseñar
con resultados óptimos.
Una de las formas de hablar en público es la de dar
una conferencia, pronunciar un discurso o participar en
una asamblea. Las personas que se dirigen “a muchos”
generalmente, realizan algún tipo de acción
pública, ya sea en el ámbito de lo sindical,
lo político, lo cultural o lo educativo.
Indudablemente, para participar en la vida social hay que
saber comunicarse. Todos necesitamos aprender a hablar frente
a otros, y necesitamos hacerlo bien. Sabemos que gran parte
de los problemas que sufre la humanidad se convierten en
conflictos de palabras. ¿Cómo resolverlos?
La oratoria se organiza en tres pilares:
1. La búsqueda de la belleza formal
del discurso
2. La utilización de ciertas técnicas
para captar la atención del auditorio, y persuadir.
3. El desarrollo de la capacidad de comunicación
como un aspecto de la personalidad, puesto comunicarse es
expresarse uno mismo.
Pues, entonces, intentemos manejar adecuadamente cada situación
comunicativa a la que nos invita la vida, para poder expresar
nuestras ideas y nuestro modo de ser. De este modo, aprenderemos
a decir lo que somos, lo que sabemos y lo que deseamos.
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