¿Qué se puede hacer con la DISLEXIA?
Un niño que NO lee ¿es un disléxico?
Actualmente sucede que los padres traen a consulta la duda acerca de si el hijo es disléxico o no. Creemos que no se puede prevenir ni intervenir si antes no existe la información correspondiente. Intentaremos aquí dar respuestas a algunas preguntas sobre el tema.
¿De qué hablamos cuando hablamos de DISLEXIA?
Las definiciones variaron en el tiempo y los conceptos se fueron modificando con el correr de los años. En la actualidad consideramos que un niño es disléxico cuando:
-Hay un déficit en la velocidad, exactitud, comprensión y fluidez en: lectura, escritura y ortografía.
- La inteligencia es normal, tiene buen rendimiento en todas las áreas, comprensión oral adecuada, y el razonamiento lógico-matemático también es bueno. La dificultad está puesta en el reconocimiento de la palabra escrita y la comprensión de lo leído.
- No hay patología neurológica importante que se pueda leer objetivamente por EEC ni estudios por imágenes. No hablamos de INCAPACIDAD sino de un FUNCIONAMIENTO SINGULAR del sistema neurocognitivo del niño con dislexia. No debe haber signos de enfermedades (epilepsia por ejemplo) o algún tipo de trastorno psiquiátrico.
- Descartamos cualquier alteración de los órganos sensoriales (vista y audición principalmente)
La Dislexia, entonces, es un desorden en la recepción, en la comprensión y/o en la expresión de la comunicación escrita. No es una ENFERMEDAD, es un SÍNTOMA. Es importante recordar que no se debe diagnosticar antes de los 7 años. Es más frecuente en varones que en mujeres y en muchos casos, es hereditario.
¿Cuáles serían las causas de la dislexia?
La base neurofuncional es propia de ese niño y la dificultad es específica en lectoescritura y persistente; es decir, el niño tendría la misma dificultad aunque la escuela o el medio social fueran distintos. La Dislexia mejora, pero no se cura. Es probable que esta dificultad lo acompañe a lo largo de su vida pero el tratamiento es fundamental para lograr niveles de compensación.
Según el Dr. Fejerman estaría considerada dentro de una disfunción cerebral mínima (D.C.M) ¿qué significa esto? Que no hay lesión, sino una alteración del sustrato neuropsicológico, por eso no se habla de disfunción.
El cerebro tiene distintas formas de procesamiento: transmite impulsos eléctricos entre sus neuronas estableciendo circuitos de información, redes y a su vez produciendo neurotransmisores. Cuando hay un déficit de estos neurotransmisores también hay déficit en la calidad de la circulación de la información.
Fodor utiliza un modelo computacional, y explica que en el cerebro existirían módulos que se ocupan de algún tipo de información y no de otra y que tienen ciertas características definidas. La información que hay en ese módulo no atraviesa a otro módulo, sólo a los que están vinculados a ese tipo de procesamiento.
Por ejemplo, lo que está en la conciencia fonológica (el conocimiento específico de cómo suenan las palabras) si no está bien internalizado va a producir una dificultad específica en el aprendizaje de la lectoescritura. El niño puede tener alterado este aspecto y todo lo demás permanecer intacto y su nivel intelectual no influir en ese conocimiento. Estos módulos son innatos.
La dislexia es un déficit:
- específico en el procesamiento fonológico y en la velocidad de procesamiento y
- general como déficit sensorial (a nivel temporo occipital) y déficit cerebelar (teoría sensomotora) .
Desde lo anatómico se observa según imágenes tomográficas que el cerebro normal tiene una cierta asimetría siendo el hemisferio izquierdo más ancho en la parte frontal. En los disléxicos el cerebro es más simétrico o la asimetría está invertida.
Durante la formación intrauterina se acumularon células en un lugar donde no debían. Las células que debían detenerse en la capa cortical la trascendieron formando cúmulos. Estas estructuras que desorganizan las conexiones en el interior de la corteza, podrían ser responsables de que ciertas zonas cerebelares necesarias para leer, presenten una respuesta demasiado débil. El lugar donde se produce la anomalía determinaría el tipo de dislexia.
En la última década los científicos han realizando investigaciones para conectar cerebro y genética. Se habla del gen disléxico y del cerebro disléxico y de su relación con la cognición y la conducta, pero todavía queda mucho por investigar.
¿Cuáles son algunos de los síntomas conductuales?
La posición de la familia y con mucha frecuencia, de los profesores ó maestros es creer que el niño tiene un mero retraso evolutivo (o intelectual en casos extremos) o bien, lo más frecuente, que es un “vago”, lo que se le reprocha continuamente. Esto trae consecuencias funestas para la personalidad del niño, que se rebela frente a la calificación con conductas disruptivas para llamar la atención o se hunde en una inhibición y pesimismo cercanos a la depresión.
Es frecuente encontrar en los niños disléxicos una serie de rasgos que denotan cierto desajuste emocional, aparecen tres que son característicos:
- Sentimiento de inseguridad, compensado por una cierta vanidad.
- Falta de seguridad en sí mismos.
- En ocasiones terquedad para cooperar con el trabajo y la motivación que requieren los tratamientos.
En general la franqueza, la explicación de su problema, la incidencia en que su capacidad intelectual es normal o superior, ayudan a crear un clima que favorece la intervención del terapeuta. El entorno socio-cultural-educativo debe ser adecuado. El niño debe estar escolarizado, tener asistencia regular y metodología de enseñanza apropiadas, que en la familia se valorice "el aprender" y que el niño esté motivado para el aprendizaje.
La dificultad estriba en generalizar esa actitud positiva al resto del entorno de los niños: familia y escuela.