Comer es un acto que siempre ha generado una gran variedad de opiniones y creencias. Muchas de éstas carecen de rigor científico y sólo sirven para confundirnos, hacernos gastar dinero, tiempo y esfuerzo.
En este pequeño espacio, les propongo desafiar algunos de los mitos más conocidos:
Las bebidas con gas engordan.
Es real, siempre y cuando contengan azúcar, pero el gas que poseen no es el causante del aumento de peso. Esto no quiere decir que algunas personas puedan manifestar otras molestias como, distensión abdominal, acidez, etc.
Hay que beber dos litros de agua por día
Dos litros de líquidos totales de agua al día es saludable, pero tenemos que tener en cuenta que las verduras y frutas poseen gran cantidad de la misma. Por lo que reponer lo que se pierde con la actividad física, más el agua de los alimentos y la cantidad que necesitamos para saciar la sed es más que suficiente.
La tostada no engorda:
Al igual que el pan que no ha sido tostado, si lo comemos en grandes cantidades, contribuye al aumento de peso. Es por eso que es conveniente consumirlo de manera moderada.
Los edulcorantes producen cáncer:
No hay estudios que así lo indiquen. En las dosis recomendadas no presenten riesgo de cáncer en humanos.
El huevo eleva el colesterol:
Las restricciones en el consumo de huevos y la consideración de este alimento como “peligroso” por su contenido en colesterol, no están avaladas por los numerosos y exhaustivos estudios científicos realizados en las dos últimas décadas.
El aceite de oliva no engorda:
Tiene la misma cantidad de calorías que los demás aceites, si bien tiene cualidades distintivas de los demás. No hay que abusar de él.
Las vitaminas engordan:
Las vitaminas no aportan calorías por lo que no engordan, ni tampoco adelgazan.
Engorda más comer la fruta antes de la comida:
Una fruta aporta las mismas calorías se coma antes o después de las comidas.
Los alimentos Light adelgazan
Los alimentos Light tienen menos calorías, pero si se comen en exceso también pueden provocar un aumento de peso.