Para todos los fumadores
que estaban pensando en abandonar el vicio, pero les faltaba
un último empujoncito para terminar de decidirse,
puede que este dato les ayude. Según un estudio,
los fumadores son mucho más propensos a roncar
que los que nunca fumaron. Y no sólo los activos,
también los pasivos y los que alguna vez fueron
fumadores y hoy ya no lo son. Todos ellos son más
proclives a ejecutar esas molestas sinfonías que,
según el volumen y la frecuencia, llegan a provocar
que el compañero o la compañera de cama
prefiera ir a dormir al sofá. El estudio se hizo
sobre una muestra de a 15.555 personas de ambos sexos
de entre 25 y 54 años de edad. Todos fueron elegidos
al azar y provenían de cinco países nórdicos:
Dinamarca, Noruega, Suecia, Estonia e Islandia.
“Las personas que fuman son más proclives
a emitir ronquidos, que los fumadores pasivos e, incluso,
aquellas que sufren problemas de sobrepeso”, concluyeron
los autores. Según ellos es la primera vez que
se comprueba que el ronquido está directamente
relacionado con los fumadores pasivos. Los resultados
de la investigación fueron publicados en la revista
”American Journal of Respiratory and Critical Care”
. Allí, afirman que entre el 16 y el 33% de los
hombres; y entre el 8 y el 19% de las mujeres padecen
estos “problemitas” en la respiración.