Vamos a
hablar de seguridad en el trabajo y para empezar,
como decía un viejo amigo hay que hacerlo
por el principio. Bien allá vamos entonces....
El principio de esto data de 1915 cuando se establecieron
las primeras normas de Higiene y Seguridad en el
Trabajo, como por ejemplo la prohibición
del trabajo de menores. Pero no fue sino hasta 1996
que se conformó la ley que hoy conocemos.
Esta ley de Seguridad tiene su raíz en el
sentido común, que por otra parte dicen que
es el menos común de los sentidos.
Con respecto a la ocurrencia de los accidentes podemos
decir que la gente mayor los considera como una
posibilidad, mientras que los jóvenes en
cambio los ven como algo muy lejano; aún
siguen creyendo que a ellos nada les puede pasar.
Tal es su inocencia que días pasados en una
charla en un curso con maestras y mientras explicaba
el uso de los disyuntores diferenciales (aparato
que corta la alimentación eléctrica
cuando existe una fuga de corriente), de repente
una maestra muy orgullosa de sí levanto su
mano y dijo...”yo, cuando nació mi
hija puse en casa el disyuntor”.. a lo que
repregunté cuantas maestras de las presentes
tenían hijos, solo dos levantaron la mano;
concluí entonces que debían rápidamente
tener un hijo o bien comprar un disyuntor.
Si bien estas percepciones y creencias son algo
natural, sabemos que los accidentes no respetan
ni edad ni sexo. Sin ir más lejos la primera
causa de muerte en menores de 35 años hoy
en la Argentina es producto de los accidentes viales.
Aunque ha ocurrido un solo Cromagnon (más
que suficiente), a diario acontecen mini-cromagnones
que no son tenidos en cuenta ni por la población
ni por las autoridades que deberían tomar
cartas en el asunto.
Estudios a nivel mundial revelan que la forma de
disminuir los accidentes es a través de:
1. Modernización de las maquinarias.
Que éstas sean menos ruidosas, con mayores
protecciones para los operadores, con paradas de
emergencia, resguardos que impidan el libre acceso
a partes de la máquina donde exista riesgo
y trabas mecánicas para impedir el accionamiento
involuntario de la misma.
2. Mantenimiento. Para las empresas
y todos en general el único mantenimiento
conocido es el correctivo, vale decir que se realiza
cuando algo ya se rompió. Se debería
tener en cuenta el preventivo y el predictivo, este
último es el que permite diagnosticar el
estado de los equipos y con ello alargar o acortar
los mantenimientos preventivos.
3. Capacitación. De los
tres tal vez sea el menos oneroso y el de más
fácil implementación.
Con los avances de la ciencia y la medicina se han
podido ir conociendo aspectos del ser humano que
unas décadas atrás no se conocían
y que han ido revolucionando la forma de desarrollar
los trabajos. Un ejemplo es cómo la espalda
del ser humano al no estar preparada para levantar
pesos, concibe una relación de palanca que
por su extensión es de 8:1. Esto podría
graficarse de la siguiente forma, si levanto un
peso de 10 kilogramos realizando todo el esfuerzo
con la espalda, la misma generará una fuerza
de 80 kilogramos, tal vez se interprete mejor cuando
les diga que una grúa, posee una relación
de 3:1. Mecánicamente es imposible que pueda
funcionar.
Los estudios antropométricos es decir aquellos
que miden las alturas, largo de brazos y de piernas
de las personas, llevaron a la conclusión
de que una herramienta standard por ejemplo, una
silla, no es la más apta para cualquier trabajador.
Hoy la ergonomía es quien se encarga de estudiar
la adaptación del trabajo y sus herramientas
al trabajador, de modo de poder minimizar las posiciones
o posturas penosas que provocan en los seres humanos
desde un simple dolor muscular hasta la fatiga.
Hoy los nuevos vehículos permiten la adaptación
de la butaca (se sube o baja) de acuerdo al conductor
para un mayor confort de éste.
En nuestro país se está empezando
a ver un cambio en este aspecto. Aunque pequeño,
considero que es promisorio, pero todavía
estamos lejos y debemos entender que la seguridad
no es algo que tenga que ver sólo con el
trabajo, sino que es algo mucho más complejo
y que tiene que ver con la vida misma sobre todo
si consideramos que hoy la expectativa de vida va
en aumento ya que las estadísticas hablan
de que en el año 2050 existirán más
de 5 millones de personas de más de cien
años. A lo que me refiero es que cuanto más
nos cuidemos, mejor seguramente será nuestra
calidad de vida.
Por todo lo dicho considero que estamos ante el
comienzo de una nueva etapa, la de trabajar con
seguridad y que a partir de ahora debemos entender
a la capacitación como una herramienta imprescindible,
que no sólo redundará en beneficio
del trabajador sino también de la empresa
pues traerá aparejado otros beneficios implícitos,
una mejora en el rendimiento personal y con esto
un aumento en la producción de la empresa.
Sin olvidarnos, al mismo tiempo, que la seguridad
excede las ocho horas de trabajo, se aplica a la
jornada completa o lo que es lo mismo de cero a
veinticuatro. |