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| La palabra mística:
"Aerobic" |
| por Isabel
Junco
Instructora de aerobic Certificada por AFAA (Aerobics and
Fitness Assotiation of America) Profesora de Danzas
Escuela Municipal de Danzas de Mar del Plata |
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Una vez alguien
me preguntó: "No entiendo para qué haces
tanto ejercicio. ¿Cuántos años pensás
vivir?". Mi respuesta fue: "No es la cantidad de
años que quiero vivir sino la calidad de los mismos".
Realizar ejercicios físicos (sumado a una buena alimentación)
nos ayuda a tener una mejor calidad de vida. Quienes realmente
lo valoran son las personas mayores de edad que al haber realizado
ejercicios cuentan con la independencia necesaria para sus
actos cotidianos - desde levantar una taza, hasta subir una
escalera o levantarse de la cama- lo que los ayuda a sentirse
mejor emocionalmente.
Por otro lado, el ejercicio y el estrés están
muy relacionados. Las exigencias diarias, el trabajo, los
hijos y sus actividades escolares, los problemas personales,
llevan a niveles muy altos de agotamiento síquico,
el cual recae finalmente en el cuerpo. Al realizar ejercicios,
nuestra mente se dispersa y se concentra en imágenes
positivas, descontracturando los músculos tensionados
y mejorando la oxigenación de la sangre. Todo ello
ayuda a disminuir el estrés y lograr un bienestar físico.
Realizar una actividad física en forma frecuente y
constante, conlleva a obtener efectos positivos en la reducción
de la presión arterial, disminución del nivel
del colesterol (el cual está directamente relacionado
con problemas cardíacos), disminución de las
grasas corporales, mejora en la densidad de los huesos (disminuyendo
el riesgo de osteoporosis), e incluso existen estudios del
"Journal of the National Cancer Institute" que han
demostrado disminuir la posibilidad de desarrollar cáncer
de colon y el beneficio en pacientes que han padecido otros
tipos de cáncer.
Al hablar de ejercicios físicos me refiero a cualquier
tipo de actividad desde caminar, correr, nadar, andar en bicicleta,
o cualquier actividad deportiva (tenis, fútbol, golf,
rugby, etc) o de gimnasio.
Hoy en día los gimnasios ofrecen muchas alternativas
de clases aeróbicas, pero hace mucho tiempo que la
palabra "aerobic" está en nuestro vocabulario
y, por algún motivo desconocido mucha gente la malinterpreta.
El término lo relacionan, equivocadamente, con saltos
extenuantes, coordinación imposible, actividad sólo
para jóvenes. El diccionario de la lengua española
define como aeróbico a "la técnica gimnástica
basada en la respiración controlada". Son ejercicios
rítmicos cuya función es la de mejorar la manera
de ingresar oxígeno a los tejidos de nuestro cuerpo.
Realizar una clase aeróbica con una frecuencia de dos
a tres veces por semana y una duración de 40 minutos
a una hora beneficiará, en un corto período,
al corazón, los pulmones, y los vasos sanguíneos.
Existirá un aumento en el volumen del ventrículo
izquierdo, permitiendo que el corazón perfunda mayor
cantidad de sangre al cuerpo por minuto, mejorando así
su rendimiento. Por otro lado, una mejor dinámica respiratoria
permite que el cambio de oxígeno y dióxido de
carbono se realice más eficientemente.
Existen distintos tipos de clases aeróbicas: bajo impacto
(low impact), alto impacto (high impact), steps, localizada,
gimnasia acuática, en intervalos (interval training),
funk, salsa, kickboxing, spinning, aerodance. Todas ellas
pueden ser adaptadas por el instructor para que cada participante
interactúe de acuerdo a su nivel de entrenamiento y
necesidades. Lógicamente, es necesario exigir un poco
al cuerpo para lograr resultados, pero siempre sin llegar
al dolor, la lesión, o al agotamiento.
A diferencia de cuando esta actividad se inició en
E.E.U.U. a partir del entrenamiento de los soldados americanos,
el entrenamiento actual aeróbico tiene en cuenta la
prevención de lesiones osteoartromusculares, la biomecánica,
y apunta a un mejoramiento integral cardiomuscular. Ya no
hay límites de edad o sexo para iniciarse en una actividad
aeróbica. Existen clases para embarazadas, personas
mayores de edad, niños, obesos, minusválidos
e, incluso, para aquellos con problemas cardíacos.
Siempre con un apoyo médico, y un instructor competente,
la actividad aeróbica demostrará sus frutos
fisiológicos y sicológicos en todos los grupos
sociales.
Siempre obtendremos resultados positivos y nunca es tarde
para iniciarse en alguna actividad física. No busquen
excusas para salir a caminar, y desmistifiquen las clases
aeróbicas.
Recuerden que estamos hablando de una mejora global donde
se involucra el espíritu, la mente, y el cuerpo.
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