Del 4 al 15 de agosto del corriente año se llevó
a cabo, en nuestra ciudad, el Campeonato mundial Sub21
de básquet. Santiago Belza, un querido ex alumno
del Instituto Cultural Americano, quien fuera seleccionado
para realizar tareas de intérprete para los jugadores
Estadounidenses, puso de manifiesto muchas de sus virtudes:
calidad humana, servicio solidario, educación,
respeto, eficiencia y un excelente dominio del idioma
inglés.
“Me enteré que
iba a haber un mundial de básquet a través
del club Peñarol. Vi unos volantes solicitando
voluntarios y me presenté. Al ver que uno de los
requisitos para poder ocupar ese lugar era hablar lenguas
extranjeras, aclaré que podía hablar inglés
e hice uso de mis certificados obtenidos en el instituto,
como el First Certificate in English de la Universidad
de Cambridge y el Certificate of Proficiency in English
de la Universidad de Michigan. Siempre quise seguir el
Traductorado y pensé que esta era una experiencia
tremenda y la tenía que aprovechar. No tenía
muchas esperanzas de quedar seleccionado ya que se requería
ser mayor de 18 años y en ese momento tenía
sólo 16 (...cumplí los 17 el 3 de agosto)”.
El destino quiso que así fuera y finalmente le
asignaron el rol de attaché. Todavía no
sabía a qué delegación iba a acompañar.
Había 6 equipos: China, Nigeria, Puerto Rico, Lituania,
Eslovenia y Estados Unidos. Santiago dice que tuvo la
suerte de que le tocara acompañar al equipo de
Los Estados Unidos porque, de esa manera, tuvo muchas
más posibilidades de comunicación. Las delegaciones
llegaron el 2 de agosto. Ese mismo día empezaron
los preparativos. La comisión organizadora informó
como iba a desarrollarse la competencia y definió
las tareas de los voluntarios.
Cuenta Santiago, que al principio no era tan fácil
comunicarse porque los jugadores eran de distintos estados,
algunos hablaban muy rápido y tenían acentos
muy diferentes a los que estaba acostumbrado a escuchar
en las series de televisión. Sin duda , nuestro
querido ex alumno fue capaz de poner en práctica
sus “estrategias de conversación” para
que se pudieran entender y admitió que la actitud
de los jugadores también ayudó mucho.
“Los jugadores eran todos
muy gentiles y educados. Nunca se olvidaban de usar las
palabras “por favor” y “gracias”.
Me agradecían hasta las más mínimas
cosas. Sentí que allá se manejan otros valores
...acá en la Argentina esta actitud ya no es tan
común. Si bien al principio la situación
me parecía un poco intimidante, con el correr de
los días y gracias al comportamiento de los jugadores,
me empecé a sentir más cómodo. Los
acompañaba a todos lados y hasta me pedían
que les traduzca cuando salían con chicas y obviamente
también hice de intérprete en las posteriores
conversaciones telefónicas. Ellos querían
evitar malos entendidos y ahí estaba yo, para ver
qué podía hacer.
Los días fueron pasando y fuimos estableciendo
una relación de mucha confianza. Compartíamos
muchos momentos. Nos encontrábamos a las 9 de la
mañana, desayunábamos juntos y ahí
empezaba la jornada hasta las 11 de la noche, cuando nos
despedíamos después de la cena. Traté
de ayudarlos en todo lo que pude. Con la ayuda de mi papá,
que tiene muchos contactos, conseguí que un empleado
de una casa de cambio se acercara al hotel para que los
jugadores no tuvieran que movilizarse y que alguien se
ocupara de retirar la ropa para lavar.
Salimos de compras en búsqueda de los inevitables
souvenirs, fuimos a cambiar los chips de los celulares
para que pudieran comunicarse con sus familias, les mostré
la ciudad y los llevé a un buen restaurant para
que probaran la carne argentina. Se sorprendieron de lo
ricas que son nuestras empanadas. El último día
fue muy emotivo porque después de pasar todo el
tiempo con ellos sentí que iba a extrañar
cuando todo se acabara. Me quedaron muchos contactos y
todos me dijeron que iba a ser bienvenido cuando viajara
a los Estados Unidos. Me encantaría volver a verlos
alguna vez.”
En su paso por nuestro instituto, Santiago nos dejó
muy lindos recuerdos y parece que para los jugadores su
presencia tampoco fue inadvertida:
“Santiago has been a saint.
It's not always an easy task being one of our hosts.
In addition to his basic duties surrounding our practices
and games, he's taken people to the mall, the leather
store, the supermercado, internet café... you name
it, he's there to help.
Laundry? No problemo. Money exchange? Got it covered.
He's got people ringing in his ears from both sides and
sometimes he seems to be ready to explode. But he's handled
it with grace and ease. Santiago just turned 17 last week
and he's hoping to become an interpreter when he gets
out of school. Trust me, if he can get through two weeks
of working with us, he can get through anything.”
“We had an early game Saturday so the team went
out to one of the top restaurants in Mar del Plata, Campo
y Mar. Even in the U.S., where there's no language barrier,
it can be difficult to feed 20 or more people in a
timely fashion. Again, Santiago came to the rescue.
It was madness, I tell you! Appetizers were selected by
the staff and ordered for all to share, but the staff
didn't realize that we just wanted the food to be set
in the middle of the table for everyone. Then came the
food (big as your head cuts of filet yummy!). Wow. There
was a feast on the table, but it took some time to get
everyone's food out and all the food to the correct people.
Santiago, ED and Doogie Howser all three tried to help
the restaurant staff sort things out. In the end everyone
was fully sated and Santiago, ED and
Doogie finally got to sit down and enjoy their meal.”
“Santiago has helped us out a lot. Being able to
translate, helping us get around the place, he's helped
us out a whole lot. He's told about all these little spots,
shown us some places, helped us shopping. Everything.”
“Me and Santiago are boys. He's a really good guy.
It's weird, you would figure that someone
from Argentina would just love soccer. But he has a love
for soccer and a passion for basketball. It's cool to
see that. He's great. Anything we want, any questions
we have, he's always there.”
“Our guy has been doing a lot of translating, finding
phone cards for us, trading currency,
and he's got some alright MP3s, music CDs, so I got some
music from him.”
Sub 21 Basketball players.