30 de Octubre de 2008, Manaos, Brasil
El cruce de la región Amazónica hasta Manaos no fue sencillo ni trivial. El calor imperante sumado a una humedad demencial atacaron sin piedad mis fuerzas dejándome al borde del colapso. Una fuerte insolación me dio la bienvenida al hemisferio sur y el tortuoso terreno de los últimos kilómetros recorridos hicieron que visitar la Aldea Infantil SOS de Manaos se convirtiera en ¡toda una proeza! Que por supuesto, ¡valió la pena! Después de unos días de plena recuperación y alimentándome a más no poder, me encuentro coordinando la logística para embarcarme por el río Amazonas con destino a la ciudad de Iquitos, en el amazonas Peruano. ¿Nos vemos allá en unas semanas?
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