Cuando hablamos de Educación Física implícitamente la relacionamos con el deporte y el juego, y en uno de los ámbitos en los cuales estos factores se fusionan es en la escuela.
La Educación Física en general, trabaja en la construcción de la identidad, involucrando aspectos socio afectivos, relacionales, expresivos, comunicativos, cognitivos, y perceptivo - motores. Factores éstos, que se encuentran arraigados en los juegos y deportes.
Y la escuela no escapa a esta realidad. Desde los primeros años se trabaja con juegos de diversa índole entre los que encontramos los juegos pre deportivos, avanzando en la edad, éstos se van transformado en deportes propiamente dichos, concluyendo en E.S.B. y Polimodal con el agregado de la competencia deportiva intra e inter - escolar.
Las clases de Educación Física se caracterizan por la intervención de diversos y numerosos factores, como son: los espacios, recursos y materiales, duración, cantidad de alumnos, sub - grupos y el propio accionar del profesor. Si bien es una clase en la que predomina el hacer motor, también se involucran el sentir, el pensar, el valorar, el resolver problemas y el expresarse. Todo esto favorece la práctica deportiva ya que dichos factores intervienen directamente en todos los deportes abiertos (fútbol, básquet, voley, etc.)
En el deporte al igual que en la clase de Educación Física, el alumno toma parte activa y creativa en la construcción de sus propios saberes, los cuales están influidos por el medio sociocultural al que pertenece. La enseñanza en este caso, debe promover aprendizajes motores significativos en los alumnos y se debe intervenir pedagógicamente en la formación integral de la persona,favoreciendo la toma de decisiones y la resolución de problemas - hechos determinantes en el juego y el deporte - .
El deporte desarrolla el sentido de pertenencia, genera un ámbito sano para los niños y jóvenes donde divertirse, propicia una interacción con grupos de otras instituciones, abriendo un espacio para nuevas amistades. Promueve el placer, la diversión y la recreación a través de su práctica. El entrenamiento deportivo potencia el talento, la perseverancia, la paciencia y la confianza en sí mismo.
El deporte busca que el alumno:
- logre el desarrollo de la personalidad y se abra al aprendizaje de lo diferente
- desarrolle la autoestima a través del gesto y la acción motriz
- aprenda a ser perseverante y tenaz en la búsqueda de nuestros propósitos
- comparta con compañeros y rivales un momento de emoción
Es un fin para:
- aprender a jugar
- respetar sus posibilidades
- respetar al otro
- lograr un modo de vida sano y activo
- desarrollar un espíritu positivo y seguridad en las decisiones
El rol de la escuela en la práctica deportiva
En las primeras edades, los niños presentan un porcentaje de práctica del deporte del 96% y las niñas del 93 %.
Los niveles de participación en actividades deportivas comienzan a decaer llegando en los jóvenes varones al 81% y en jóvenes mujeres al 62% entre los 15 y 19 años.
La Educación Física aparece como práctica prioritaria en la etapa de escolarización, especialmente en las mujeres. A partir del egreso o abandono del sistema, la práctica registra una fuerte caída llegando en varones al 28 % y en mujeres solo al 22%.
La actividad física y por ende el deporte, se deben fomentar desde la niñez como una medida preventiva de salud, creativa y efectiva, y un medio para una mejor calidad de vida.
Por este motivo es fundamental que la Educación Física utilice el deporte y los juegos como medio para favorecer el desarrollo integral del niño y del adolescente, promoviendo la formación de hábitos motores, la vida saludable, y las relaciones inter - personales.
Otro factor muy ligado a la Educación Física y al deporte es la recreación. El deporte comenzó a desarrollarse como un medio para distenderse, divertirse y ocupar los momentos de ocio. Tanto uno como otro utilizan similares metodologías que apuntan al mejoramiento del trabajo grupal, compañerismo, diversión , desarrollo de la creatividad y uso del tiempo libre en beneficio propio. La práctica de un deporte ofrece al niño el desarrollo de destrezas, coordinación, socialización y cooperación. En la pubertad se plantea un desafío para los padres, maestros y entrenadores por la discordancia entre la edad cronológica y la madurativa de ese niño en crecimiento, acompañada por diferencias en la talla corporal. En la adolescencia -caracterizada por profundas transformaciones y contradicciones- el desarrollo psico - motriz realizado en años previos tendrá una relevancia fundamental en el desempeño y permanencia del adolescente en la actividad física y el deporte.
Como conclusión podemos decir que la escuela reviste suma importancia para la iniciación y el desarrollo deportivo ya que es el único ámbito obligatorio de interacción ciudadana. Un espacio donde los niños y jóvenes además de aprender, puedan divertirse, disfrutar y compartir junto con sus pares momentos inolvidables.