Sebastián Vecchi se formó como fotógrafo en Barcelona. Vivió en España seis intensos años. Del 2001 al 2007. Nos cuenta que cambió su forma de ver la fotografía cuando tuvo en sus manos una revista con un artículo de Sebastián Salgado. “Me partió la bocha” expresa desde sus jóvenes 28 años.
Allí, en Barcelona, estudió en el t54 con Christian Brosa y Gerard Ortigosa Liaz, sus maestros, reconoce. Con ellos conoció la alquimia del cuarto oscuro. Con ellos también aprendió la escuela de Henri Cartier Bresson y Robert Capa. De todas maneras, dice, que tiene mucho de autodidacta y que aún hoy continúa en la búsqueda de su estilo. La búsqueda es lo que lo hace crecer, lo mantiene despierto, atento, confiesa con pasión.
En la península ibérica fue premiado en cinco certámenes. No es poco a su edad.
Y vivió en Valencia. Y se maravilló con esa ciudad de contrastes, sobre todo con las obras arquitectónicas de Santiago Calatrava. Fotos de esa Valencia que tanto lo impactara son las que aquí mostramos. Y a través de estas fotos apreciaremos la mano del maestro que congela ese instante único, al cual le suma su particular mirada.
Sebastián Vecchi está de vuelta en Argentina. Es también diseñador gráfico. Entre esos dos campos se mueve profesionalmente. Pero lo que más le gusta, nos dice, es que sus fotos nos provoquen algo, nos muevan, nos inspiren, y sobre todo, poderlas compartir.
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